Sobre el blog...

Aquí conseguirás un compendio de los mejores artículos de fútbol que me topo en la web, sobre curiosidades, datos históricos, polémicas etc. De vez en cuando me animo y escribo algo también...

miércoles, 17 de febrero de 2010

Lección de Segurola

Creo que este es uno de los mejores artículos que he leído en mucho tiempo, una vez más el maestro Santiago Segurola demuestra todo su conocimiento del fútbol, llevando el análisis más allá que el resto de sus colegas. Extraído de su columna en el diario español Marca.

Las figuras tienen bula

El Madrid tiene un problema muy serio: sus grandes figuras están exentas de responsabilidad, que es todo lo contrario de lo que se espera de las grandes figuras. Pero el Madrid es un equipo curioso. Las estrellas sólo son responsables de la victoria, incluso cuando sus méritos son más que sospechosos. El sábado, en Jerez, Arbeloa marcó el primer gol del encuentro, bien entrada la segunda parte, cuando las cosas pintaban muy feas. La clase de gol, en definitiva, que cambia radicalmente el signo de un partido. Las portadas se las llevó Ronaldo, autor de los siguientes goles. Con ligeras variantes, la temporada ha sido así: la infantería sostiene al Madrid, pero los laureles se los llevan otros. Las estrellas mediáticas.

A los grandes jugadores les distingue una cualidad: marcan la diferencia. Aparecen donde no alcanzan los demás. Nadie pide a Derek Fisher, Ron Artest o Jordan Farmar que protagonicen los partidos decisivos de los Lakers. Ni tan siquiera se lo piden a Gasol. Es un jugador importante, crucial, pero la exigencia máxima pesa sobre Kobe Bryant. Por eso es una estrella. Por eso la responsabilidad en el Barça corresponde a Messi, Iniesta, Xavi, Ibrahimovic y Henry. Sí, Henry. Llegó al Barça como figura y se le ha medido como figura. Ya no lo es: no ha estado a la altura de su cartel. A Piqué, Busquets, Abidal, Puyol y compañía se les pide otra clase de garantía: la solidez, la consistencia, el oficio. Son importantes, desde luego, pero en los momentos dramáticos el foco está puesto en las estrellas. Son los que generalmente ganan los partidos, y sobre todo los partidos más complicados, o los que parecen perdidos. Es lo que ha hecho especiales a Messi, Iniesta y Xavi, lo que encumbró a Etoó en tantas finales, lo que no ha logrado confirmar Henry en el Barça. De ahí las críticas.

Lo mismo ocurre en el Manchester United con Rooney, en el Chelsea con Lampard y Drogba o en el Liverpool con Gerrard y Fernando Torres. Se les considera figuras con todas las consecuencias. Juegan con la máxima exigencia. Se les espera en los grandes partidos para que lo demuestren. En el Madrid, no. O al menos esta temporada. Las figuras tienen bula. Si Cristiano Ronaldo sale expulsado, se buscan los argumentos más retorcidos y las coartadas más peregrinas para exculparlo. Tampoco hay problema con Kaka. No arranca ni a tiros, pero encuentra la simpatía y la comprensión que no se reserva a los demás. Es intocable. Las coartadas son infinitas: la difícil adaptación, su posición como supuesto cuarto centrocampista en lugar de segundo delantero, la pubalgia, etc. Cualquier topicazo sirve. El caso es eximirle de responsabilidad y festejarle por cuatro detalles. Seis meses después de comenzar la temporada, ha marcado cinco goles, dos de ellos de penalti. No importa. Es Kaká.

El Madrid decepcionó en Lyon, donde se volvió a utilizar la coartada de costumbre: Pellegrini. Y todo porque utilizó a Mamadou Diarrá en lugar de Lass Diarra, que si no son lo mismo, lo parece. Es decir, se enfoca el problema a través del entrenador y dos jugadores secundarios. Lo son porque acompañan, no porque se les pida que ganen un partido de este calibre. Como mucho, que no lo pierdan. De ganarlo deberían encargarse las figuras. Para eso se les contrató. Pues no. El mismo equipo –los arbeloas, por definirles de alguna manera- que ha llevado al Madrid hasta aquí, con menos ayuda de la prevista y con un rendimiento magnífico, aparece como responsable del fiasco de Lyon. No se llevaron las portadas cuando lo merecieron y se les pone en duda ahora, en la derrota. Típico del Madrid y su entorno mediático.

Es cierto que el partido se le complicó al Madrid más de la cuenta. Suele pasar en Europa. Suele sucederle en Lyon, donde perdió 3-0 (con Vanderlei Luxemburgo en el banco) y 2-0 (con Capello). La diferencia es que esta vez había estrellas para revertir la situación. Era un partido para ellos. Para Cristiano Ronaldo y Kaká, para comprobar el olfato goleador de Higuaín en Europa y para medir a Benzema en la adversidad. Su trabajo consistía en reparar daños y demostrar la categoría que se les supone. De lo contrario, el mayor fracaso sería el suyo. Esta vez fracasaron. No estuvieron a altura de lo que espera de unas figuras de verdad. Ni tan siquiera dieron la impresión de intentarlo. Pero saben que tienen bula. La feria nunca va con ellos.

El caso más sangrante es el de Kaká, que no está ni de lejos en el papel que se le suponía. Cristiano Ronaldo jugó francamente mal en Lyon, pero ha tenido momentos toreros en su breve trayectoria en el Madrid. Ha ganado partidos difíciles y rara vez se ha arrugado. Por el camino ha marcado 17 goles. A veces se ha tomado tan a pecho su condición de estrella que se ha olvidado de lo básico: conviene pensar que hay un compañero al lado. Cristiano Ronaldo hizo muy poco por solucionar el problema de Lyon. Kaká hizo menos. El equipo sufría en el medio campo porque no podía mover la pelota con criterio, pero Kaká nunca apareció por allí. Como cuarto centrocampista, no existió. En el capítulo defensivo, tampoco. Eso ya se sabe y se tolera con una naturalidad asombrosa. Ni siquiera molestó en el tráfico del Lyon. Terminó de palomero, en la izquierda.

El Lyon no se alteró. No le bloqueó con un doble marcaje. No utilizó al Gouvou para ayudar a Reveilliere, que no es Berti Vogts. Cuatro veces se midió con el lateral. Eran situaciones perfectas para marcar diferencias, para inventar, para sacar del agujero al equipo, para hacer lo que rara vez ha logrado esta temporada: proclamarse figura de verdad. Fracasó en tres de las cuatro ocasiones. Le faltó tanta fe como energía. Fue más problema Kaká que Diarrá. Estas cosas pasan en el fútbol, pero se toma nota y se exige el correspondiente peaje crítico. En el Madrid, no. Las estrellas no se tocan. A ellos sólo les corresponde el éxito, incluso cuando no lo protagonizan. En la derrota, la culpa siempre es de los otros. De Pellegrini y de los que no disfrutan del cartel de figuras. De favoritos del régimen.

martes, 9 de febrero de 2010

¿Acierta Capello?


Empecemos por que todos ya conocen la historia de telenovela que envuelve a John Terry, que se resume en que sostuvo un "affaire" con la novia de sus ex compañero en el Chelsea Wayne Bridge.

Pues esto, al final le ha salido caro al central del equipo del sur oeste de Londres, ya que el seleccionador Fabio Capello ha decidido quitarle la capitanía de la selección inglesa, pero... ¿ha acertado Capello con esta decisión?, analicemos:

  1. Hay quienes piensan que la vida personal es eso, personal, y que no debe influir dentro del campo, pero ¿puede algún compañero sentir respeto del capitán si este ha "irrespetado" a otro compañero? Punto a favor de Capello.

  2. Esto de la "capitanía" puede resultar un tema superfluo para algunos, pero en un torneo corto como lo es el mundial, puede ser factor clave para activar la química del equipo, ya que el capitán tiene que ser el lider de vestuario. Punto a favor de Capello.

  3. Probablemente, Bridge no vaya al mundial, ya que las lesiones y el bajo nivel que muestra su nuevo equipo el Manchester City, no lo ayudan a la hora de las convocatorias, por lo que no compartirían en el equipo. ¿Punto para Terry?

  4. La presión mediática que ha surgido puede influir en la dinámica del grupo, pero también hay que establecer límites de hasta donde tiene poder la prensa inglesa sobre su selección. Empate entre Terry y Capello.
En definitiva, creo que Capello acierta con la decisión tomada, y Terry debe asumirla como consecuencia (¡vaya consecuencia!) de sus acciones. Ojo, no estoy de acuerdo con mezclar las lo extra deportivo con lo deportivo, pero en este caso en particular creo que no podemos reprochar al técnico italiano.

viernes, 5 de febrero de 2010

Los mantos sagrados

Es una de los pocas prendas que soportó los ensordecedores gritos de la moda y el incesante avance de la modernidad. La mayoría de los uniformes de fútbol se mantienen inalterables desde los inicios el inicio del siglo XX porque son un símbolo cultural que conserva su espíritu a pesar cualquier intento postmodernista.

Billy Foulke y N.Bennett

Casi todas las casacas mantienen los colores y el diseño desde su nacimiento. Su origen puede ser la adaptación de una insignia patria, el triunfo de una idea política o simplemente el resultado de un gusto personal. Cualquiera haya sido su raíz histórica, las casacas de fútbol se han convertido en un símbolo de pertenencia y a veces, hasta en el ícono de un época.

PREHISTORIA
El fútbol como deporte organizado nació en Inglaterra, a mediados del siglo XIX. La FA Cup que el año pasado obtuvo el Chelsea es el torneo más antiguo del planeta. Y el Sheffield United fue uno de sus primeros campeones. Como puede verse en la fotografía, las franjas verticales son tan antiguas como el propio juego, por eso no es un error decir que ese es el diseño futbolero por excelencia.

En las décadas del diez y del veinte se fundaron la gran mayoría de los clubes sudamericanos. Las camisetas blancas eran las más fáciles de conseguir y por eso varios equipos aún hoy mantienen ese color en su indumentaria.

DÉCADA DEL 30
La primera Copa del mundo se disputó en Uruguay debido en gran parte al éxito deportivo que tenía el Seleccionado de ese país. Había ganado los dos últimos Juegos Olímpicos y era el máximo candidato a consagrarse en el flamante torneo planetario. En aquel campeonato, las camisetas eran manga larga y tenían un cordon en el cuello. Además, los jugadores salían a la cancha con saco, para tomarse la clásica fotografía.

Uruguay

El argentino Guillermo Stábile y el charúa José Nasazzi fueron las grandes figuras de la Copa del Mundo de 1930, mientras que el italiano Giuseppe Meazza y el alemán Mathias Sindelar se destacaron como dos de los primeros ídolos del fútbol europeo. Ellos llevaron con honor esas pesadas casacas que hoy son una verdadera reliquia.

Además del atuendo de los futbolistas, la indumentaria del árbitro tampoco carecía de formalidad. El juez que dirigió la primera final mundial de todos los tiempos, John Langenus, utilizaba un elegante traje, con saco y corbata.

Pero la moda refinada de aquellos días no sólo tenía que ver con las camisas y las chaquetas. La cabeza también debía estar bien vestida y de eso se encargaron el gran arquero español Zamora y el uruguayo Severino Varela, que incluso se hizo conocido por utilizar una boina blanca: "Siempre jugué de boina... Sí, siempre... Fue una costumbre gallega que jamás dejé. Por cábala, qué se yo", declaró alguna vez el artillero charrúa.

La Máquina

DÉCADA DEL 40

Ésta época estuvo marcada por la segunda guerra mundial, que evitó la organización de los Mundiales de 1942 y 1946. Por eso, el fútbol debió conformarse sólo con los campeonatos locales, ya que todavía no existían las copa continentales que hoy atenúan la ansiedad en el período entre Copas del Mundo.

Sin dudas, uno de los conjuntos que marcó el rumbo del fútbol continental durante aquellos días fue La Máquina de River. Con un estilo contundente y preciso, Muñoz, Moreno, Pedernera y Loustau quedaron en los anales del deporte argentino. Aquella camisa blanca con una banda roja y botones quedó en el recuerdo como un símbolo de buen juego.

Si uno ve fotografías de los cuarenta verá que las tribunas están siempre repletas y que miles de sombreros visten las cabezas de los espectadores. Sucede que ir al estadio era un paseo más, los cabelleros de la época disfrutaban del fútbol de la misma forma que lo hacían del teatro o de otros divertimentos.

Real Madrid

DÉCADA DEL 50
Fueron los años del inicio de los torneos internacionales entre los mejores clubes de Europa. En los albores de la Liga de campeones se vivió a pleno el talento de uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Alfredo Di Stéfano y esa camiseta blanca, inmaculada, son una marca registrada del fútbol puro que desplegó ese Real Madrid.

No sólo Elvis Presley lideró una revolución en esta década. Los uniformes también comenzaron una transformación que llega hasta nuestros días. Aparecieron los números para diferenciar a los futbolistas y los arqueros comenzaron a utilizar guantes.

En 1949 ocurrió uno de los peores accidentes de la historia del fútbol mundial, cuando el avión que transportaba al poderoso Torino de Italia se estrelló en Superga. Fallecieron 18 de los más grandes futbolistas italianos del momento y aquel suceso funesto fue motivo de diversos homenajes alrededor del mundo. De hecho, River de Argentina utilizó una casaca con esos colores que incluso volvió a vestirla hace algunos años.

Pele

DÉCADA DEL 60
Los sesenta tienen una identidad propia. En esos años se inició una revolución cultural de la que no podía estar ajeno el fútbol. Si bien la psicodelia no desembarcó con todo su poder en las camisetas, sí hubo un cambio en la moda, con la aparición de los "cuellos V" y las solapas.

Uno de los mejores futbolistas de la historia brilló como nunca en esta época. Lideró a su selección y al club de sus amores en grandes hazañas. Pelé se vistió de dos colores a lo largo de su extraordinaria carrera. El blanco de Santos y el amarillo y verde de Brasil marcaron la vida deportiva de una verdadera leyenda.

Ya se habló del blanco, pero durante estos años también el negro generó admiración. Para muchos Lev Yashin fue el mejor arquero de la historia. El ruso era conocido como la "Araña Negra", por sus movimientos rápidos y eficaces, pero sobre todo por el color de su vestimenta.

Cruyff
DÉCADA DEL 70
Es casi imposible ilustrar con sólo una camiseta la historia del fútbol. Sin embargo, en un intento subjetivo, se puede decir que el naranja utilizado por Johann Cruyff representa lo mejor de este deporte.

El holandés lideró el mejor equipo de todos los tiempos, que tomó prestado el mote de una novela y lo recibió como propio. Hoy, la "Naranja mecánica" es primero la Selección holandesa de los setenta y después la novela de Anthony Burgess.

Aunque este estridente color no está en la bandera de los Países bajos, es un símbolo de identidad para los holandeses, que lo tomaron en referencia a la dinastía de Guillermo de Orange-Nassau.

Los setenta fueron años de grandes cambios para la indumentaria futbolística. Aparecieron los logos de los equipos, de los fabricantes y las publicidades. Liverpool fue el pionero en éste último campo, ya que en 1979 se convirtió en el primer club en sumar un sponsor a su rojo furioso.

DÉCADA DEL 80
La televisión ya era un integrante más de la familia en las sociedades occidentales, por eso los uniformes de fútbol dejaron de ser sólo un instrumento para diferenciar a los equipos y se transformaron en una herramienta de marketing y de publicidad.

Casi todos los clubes le sumaron a sus tradicionales diseños el logo de una compañía como patrocinador. Además, las empresas fabricantes de los uniformes comenzaron a comercializarlos en serie, por lo que el negocio se amplió aún más y los hinchas comenzaron a vestirse como sus ídolos.

Los ochenta fueron los años de Diego Maradona. Su carisma, talento y personalidad lo convirtieron en un ícono de varios equipos, por eso no se lo puede asociarse con un solo color. De todas maneras y pese al enorme amor que le profesan los simpatizantes de Nápoli y de Boca, el Diez tiene dos colores en el corazón: el celeste y blanco.

Aquella camiseta Le Coq, con gruesas tiras celestes y pequeños poros en la tela se transformó en uno de los objetos más preciados por los amantes del fútbol, gracias al genio de Fiorito. El Mundial de México 86 lo consagró como el mejor de todos y esos colores, con el número diez marcado a fuego, ya nunca dejarán de pertenecerle.

Platini

El mejor europeo de la década fue Michel Platini, que guió a la Selección francesa hacia la conquista de su primera Eurocopa. Aquel modelo azul con una tira vertical roja y tres blancas más finas es un verdadero amuleto para el fútbol de aquel país, porque se tuvo que volver a implementar para conseguir un nuevo título importante, en la Copa del Mundo 98.

DÉCADA DEL 90
En el final del Siglo XX, con la globalización en boca de todos, las viejas camisetas de uno o dos colores le dejaron lugar a otros diseños, más atrevidos y a veces hasta irrespetuosos con la historia de los clubes. Tanto en Europa como en Sudamerica, la extravagancia alcanzó a todos los diseñadores, pero en muchos casos sólo fueron intentos frustrados de cambiar algo inmodificable.

En Argentina nadie se olvida de aquella franja blanca que apareció en la casaca de Boca o de aquel uniforme negro y amarillo que vistió una vez a San Lorenzo y luego desapareció en el olvido.

De todos modos, la tradición y el amor de los hinchas por sus colores fue más fuerte que cualquier idea extravagante y en casi todo el mundo se respetó la identidad de las instituciones por sobre cualquier otra cosa.

Jorge Campos

Así, lo que más se modificó fue la tecnología de las telas y el material de fabricación. Los jugadores dejaron los pantalones y las camisetas ajustadas en el armario y se vistieron con indumentaria más liviana, cómoda y holgada. Incluso, los menos corpulentos casi que se perdían en la inmesidad de la ropa deportiva.

La Premier League nació bajo esa denominación en 1992. Y con ella, casi todos los equipos ingleses intentaron dar un vuelco a la moda futbolística. Colores llamativos y diseños con rombos o polígonos se destacaron en las canchas británicas, aunque no por mucho tiempo.

Los uniformes más recordados de esta época se vieron en el Mundial de Estados Unidos 94, un contexto adecuado para las innovaciones. El llamativo buzo multicolor del arquero mexicano Jorge Campos y la extraña camiseta de Nigeria fueron protagonistas del primer campeonato del Mundo en el que los árbitros dejaron de utilizar el negro y se probaron otro tipo de colores en su vestimenta.

Las solapas ya habían aparecido muchos años antes, pero durante la última década del milenio adquirieron mayor protagonismo en varios equipos de Europa y América. Sin dudas, fue Eric Cantoná quien hizo de ese cuello una marca registrada. Su famoso "Au revoir" en una publicidad quedó en la memoria de todos.

A fines de esta década y tras los intentos fallidos por cambiar las equipaciones tradicionales aparecieron las "terceras camisetas". Éstas son utilizadas en las Copas internacionales o en otros torneos domésticos y tienen colores extraños y diseños novedosos.

DÉCADA DEL 2000
En una época en la que lo "antiguo" vuelve a estar en la vanguardia, varios equipos a lo largo del mundo han elegido homenajear a su historia y recrearon viejos diseños con la tecnología actual. Es el caso de la Selección argentina, que jugará el Mundial 2010 con una casaca similar a la que utilizó en México 86, el último título mundial de esta Selección.

Barcelona mantuvo durante más de un siglo su insignia inmaculada, sin la presencia de ningún "cuerpo extraño". El frenesí de la búsqueda de publicidades que vivieron la enorme mayoría de los clubes le pasó por el costado a la institución catalana, que se las arregló para sobrevivir con dignidad sin vender un espacio en su camiseta.

Recién en 2005, el azulgrana se vio interrumpido por otros colores, aunque por motivos solidarios, ya que el Barça sumó a Unicef como el principal sponsor en su indumentaria. Desde aquel momento, como si este hecho le hubiera dado suerte, el equipo catalán ganó dos Ligas de campeones, varias Ligas y un Mundial de clubes.

A veces, en la búsqueda intensa por crear un nuevo estilo, se cometen graves errores. La vestimenta de Camerún fue a lo largo de toda la década una especie de conejillo de indias. En 2002 le quitaron las mangas y un par de años después, crearon una especie de conjunto entre la casaca y el pantalón. Ninguno de estos experimentos dio resultado e incluso la FIFA estuvo a punto de sancionar a la Federación por transgedir el reglamento.

Además de los colores que identifican al club o a la Selección, en estos días los hinchas también se identifican con los jugadores. Muchas de las camisetas de Real Madrid o Barcelona que se pasean por las calles de todo el mundo tienen en su espalda la leyenda "Cristiano Ronaldo" o "Messi", como si en ellas se trasladara un poco del talento de estos cracks. Por eso, el nombre de los ídolos también pasó a ser un elemento importante, casi a la par del escudo del equipo que defiende.

Hoy, las telas sintéticas que se utilizan en la indumentaria deportiva son más que una simple manera de distinguir a los equipos en la cancha. Se han convertido en un aspecto clave a la hora de salir a la cancha. Ya nadie debe preocuparse por lo pesada que puede ponerse la ropa con la lluvia o el sudor. Eso ya fue solucionado gracias a la tecnología. Sin embargo, el significado de una casaca transpirada aún tiene un valor único, el valor que se le da al sacrificio y al amor. Sí, al amor por los colores.

Rocheteau

CURIOSIDADES
Sin duda, aquella extraña casaca blanca y verde que utilizó la selección francesa en el Mundial de 1978 quedará en la historia como la más curiosa de los Mundiales. En un partido de la primera fase, el seleccionado galo y Hungría salieron a la cancha con la misma indumentaria blanca, por eso el árbitro ordenó cambiarse a alguno de los equipos. Como ninguno había llevado la camiseta titular, se decidió pedir un juego a algún club cercano. Así, aparecieron las insignias del Kimberley marplatense, que se convirtió en el único club que "disputó" un Mundial.

La camiseta "extraña" más recordada es la de Alemania en 1990. Las empresas de ropa deportiva habían comenzado a idear estrategias para modificar la imagen de las Selecciones y la de Alemania fue una de las primeras que se animó a cambiar. Dejó de lado la tradicional insignia blanca y eligió un extraño modelo que alternaba rombos rojos y negros en la parte superior. Esa camiseta llegó a la gloria en Italia y nunca más será olvidada por los teutones.

Al Hull City de Inglaterra le dicen los "Tigres" por sus colores amarillo y negro. En 1992 intentaron llevar más allá ese apodo y crearon unas camisetas totalmente "atigradas", como para intentar asustar a sus rivales.

Alemania

El Real Madrid de los cincuenta y sesenta era una verdadera máquina de fútbol. Dejó una marca no sólo en los hinchas Merengues, sino en cualquier amante del buen juego. Por eso, Leeds United, uno de los mejores conjuntos de Inglaterra, decidió homenajearlo y dejó de utilizar el azul para dejarle paso al blanco, que el Real ya había tomado prestado del Corinthians de Brasil.

La cultura de cada país ocupa un sitio importante para los cerebros que se dedican a diseñar las insignias de las Selecciones. Hace algunos años, la camiseta de México mostró motivos aztecas, al igual que la de Argentina, que tenía un escudo "fileteado".

Todo el mundo recuerda la vestimenta azul con la que Argentina le ganó a Inglaterra en los cuartos de final de México 86. Lo que no muchos saben es que aquella no era la indumentaria que tenía preparada la empresa para ese partido.

Carlos Bilardo recibió las camisetas unos días antes y se quejó de lo pesadas que eran, por eso mandó a comprar un juego de repuesto. Cuando llegaron y las vio, volvió a mostrarse disconforme hasta que apareció Diego Maradona y dijo: "Estas remeras están muy buenas, con ellas les vamos a ganar a los ingleses". El fin de la historia es bien conocido.

Vía: ESPN

miércoles, 3 de febrero de 2010

Táchira deja escapar el pase

El Deportivo Táchira llegó con la leve ventaja del gol conseguido por Armando Maita en el partido de ida, se preveía un partido difícil y con un Libertad desesperado en busca del gol inicial que emparejara las acciones en el marcador global. Sin embargo, el inicio del partido fue bastante tranquilo e incluso el Táchira se adelantó en el marcador, pero los constantes errores entre los defensas y Manuel Sanhouse, hicieron posible la remontada.

Defensores del Chaco no mostró la masiva presencia de aficionados que la gente esperaba debido a la importancia de este partido para poder acceder a la fase de grupos de la Copa Libertadores. Sin embargo, los pocos aficionados que se hicieron presentes apoyaron a su equipo cuando más lo necesitaba...y también lo pitó cuando más lo merecía.

Las primeras ocasiones del compromisos las generó Libertad a través de Rodolfo Gamarra, el delantero salió en constantes oportunidades de su posición y desde la banda derecho volvió loco a José Luis Granados, habilitó en diversas ocasiones a Pablo Velásquez y desconcertó en varias oportunidades a

Con el pasar de los minutos el partido se tornaba favorable al Deportivo Táchira, Libertad en ocasiones abusó del pelotazo al área y llegó un momento que no tenía argumentos para sorprender al Campeón del Torneo Apertura 2009 del fútbol venezolano.

Cuando transcurría la media hora de partido, Táchira ganó un tiro de esquina, en donde Pedro Boada sacó un gran remate dentro del área para que se colará directamente por el ángulo derecho del arco defendido por Medina. Injusto resultado para ese momento, ya que el Táchira apenas había pisado el campo contrario.

Los de Maldonado manejaron mejor los tiempos luego de conseguir la ventaja, Libertad estaba obligado a marcar al menos tres goles y que Táchira no hiciera otro para poder pasar. A los 40 minutos todo indicaba que ambos conjuntos se marcharían a vestuarios con el 0-1 reflejado en el electrónico del estadio Defensores del Chaco, pero fue en ese momento cuando Gamarra le ganó una pelota a Sanhouse y se inventó una sobre la línea de fondo que puso el 1-1.

Tras la charla de los entrenadores en el descanso, ambos conjuntos saltaban nuevamente al engramado para disputar la etapa complementaria. El resultado aún era muy favorable al Deportivo Táchira y resultaba imposible pensar que Libertad consiguiera el pase.

Con el pasar de los minutos la desesperación se apoderó de los aficionados presentes, su equipo no conseguía llegar con claridad y los minutos pasaban. Torrente movió sus piezas en el banco y le dio ingreso a Javier González y Wilson Pittoni, éste último fue el revulsivo.

Los cambios le dieron resultado a Torrente, Sanhouse tuvo que intervenir en diversas ocasiones para evitar la caída del arco aurinegro, que defendía con el cuchillo entre dientes la ventaja de dos goles a su favor en el marcador global.

A falta de veinte minutos para el final, una pelota en profundidad obligó la salida de Sanhouse que dejó el rebote servido para Pablo Velásquez, el delantero no perdonó y metió a su equipo nuevamente en el partido. Maldonado no se quedó de brazos cruzados y echó mano del banquillo con Greco y Arismendi.

Los últimos minutos serían de infarto, Libertad volcado al ataque esperaba más que una genialidad de sus jugadores, otro error del Táchira. Precisamente luego de una pelota perdida de Jorge Rojas en la mitad del campo, Pablo Velásquez avanzó unos metros y sin pensarlo dos veces sacó un latigazo a ras de césped con la zurda que dejó sin opciones a Sanhouse. La euforia se hizo presente en el Defensores del Chaco.

A diferencia del Táchira, Libertad sí supo administrar su ventaja y la pudo ampliar, ya que Baldassi pitó un penal muy riguroso en favor de Libertad pero Roberto Gamarra la mandó a las nubes. Libertad hizo valer su camiseta y dejó al Táchira sin entrar en la Copa Libertadores, en donde estuvieron muy cerca durante casi toda la eliminatoria pero esos errores puntuales evitaron el sueño aurinegro.

Vía: Goal.com

viernes, 29 de enero de 2010

Iniesta como afrodisíaco

Los aficionados culés nunca olvidarán el gol que marcó Iniesta en el partido de vuelta de la semifinal de la Liga de Campeones contra el Chelsea. El tanto le dio al Barça el pase a la final de la Champions en Roma, un acontecimiento que había que celebrarlo por todo lo alto.

Nueve meses después de aquel día, las celebraciones de más de uno han dado sus frutos. Fuentes del Hospital Quirón de Barcelona han reconocido que los partos se han disparado coincidiendo con aquella inolvidable noche. De hecho, han aumentado un 50 por ciento, según la emisora radial ComRàdio.


Normalmente, este centro atiende 9 ó 10 partos diarios, pero en estos últimos cuatro días el número ha aumentado hasta 15. Un dato que llamó la atención de las enfermeras que trataron de buscar una explicación, como por ejemplo que nueve meses antes pudiese haber luna llena. Pues no, 39 semanas atrás un joven de Albacete marcaba un gol histórico para los azulgrana, que se plantaban gracias a él en la final de Roma que más tarde conquistarían.


Y siguiendo con los tiempos marcados en estos casos -el proceso de gestación puede culminarse entre 37 y 41 semanas- nos hemos dado cuenta de que a los culés se les acumularon las celebraciones en pocos días porque apenas cuatro días después se produjo la goleada del Barça contra el Madrid (2-6).

Recordemos el gol de Iniesta:

jueves, 28 de enero de 2010

Kung Fu Cantona: 15 años de su recordada agresión


Del blog amigo "Mi opinión deportiva", rescato esta nota sobre el aniversario de la famosa patada voladora de Eric Cantoná contra un aficionado, un hecho curioso que marcó la carrera de este polémico futbolista.

Recordemos el hecho. Hace 15 años el Crystal Palace recibía al Manchester United (equipo de Cantona) en el marco de la Premier League, cuando luego de ser expulsado tras una dura entrada sobre un defensor rival, el jugador galo recibió un fuerte insulto por parte de un aficionado del Crystal Palace.



Como relata Stephanie Guzmán, quien vio la incidencia en primera persona, cuando solo tenía 11 años, “el seguidor insultó gravemente al jugador y éste le escuchó. También me acuerdo de que el delantero del Manchester hizo una pausa y al comprobar todo lo que le estaba diciendo el aficionado decidió saltar para agredirle. Éric Cantona fue agarrado con rapidez por las personas de seguridad que le escoltaban, pero los supporters se enfurecieron con él y comenzaron a gritarle”. Según el acta de policía, el insulto que recibió Cantona fue “vuélvete a Francia con tu puta madre, bastardo”.

Esta agresión le salió muy cara al delantero de los red devils. Fue castigado con nueve meses de sanción, dos semanas de prisión (que fueron sustituidas por 120 horas de servicios comunitarios) y una multa económica bastante elevada. El United tampoco se quedó con los brazos cruzados y suspendió a su delantero estrella por cuatro meses, así como con dos semanas sin sueldo.

Uno de los aspectos mas interesantes de este incidente fue que Cantona nunca quiso reconocer que se equivocó al agredir al supporter del Palace. En la conferencia de prensa dijo cosas como “pido perdón a todos, al Manchester United, a mis compañeros de equipo, a los fans, a la Federación… y también quiero disculparme con la prostituta que compartió mi cama la tarde pasada”. Además dejó la siguiente perla “cuando las gaviotas siguen al barco de arrastre es porque piensan que las sardinas serán arrojadas al mar”, refiriéndose a que no iba a decirle nada mas a la prensa.

Con respecto al aficionado, Mathew Simmons, quien contaba con 20 años en ese momento, en declaraciones a la prensa inglesa reconoció que sigue sintiendo el odio de los hinchas de los red devils y que incluso recibió llamadas amenazándole y burlándose de él. “En aquel partido estaba en el momento y en el lugar equivocado”, dijo Simmons para intentar defenderse. Tras lo sucedido, este joven perdió su trabajo, parte de su familia no quiso saber nada de él y los tabloides británicos le persiguieron. Se publicaron cosas como que fue declarado culpable años atrás por un intento de robo con violencia.

Para los que quieran conocer algo más sobre la vida y carrera de este genial futbolista les recomiendo que accedan a:

http://www.ericcantona.com/biography/

Vía: Mi opinión deportiva

miércoles, 13 de enero de 2010

Twitter futbolero...


Si eres fanático del fútbol (probablemente lo seas) y estás en la onda del Twitter, tengo varias sugerencia para hacerles "follow" y seguir empapándote un poco más sobre todo lo que se mueve (y no) en el planeta fútbol.

A tomar en cuenta:

La Libreta de Van Gaal: Si te gusta el fútbol español, pero la prensa deportiva de ese país a veces te saca de tus cabales, tienes que seguirlos.
@lalibreta


Carlos Suarez:
Periodista venezolano, radicado en España

@carlitossuarez

Humberto Turinese:
Comentarista de Fútbol de Meridiano TV; Periodista deportivo de El Carabobeño y conductor de El Club del Deporte x 91.5FM

@hturinese

Andrés Iniesta:
Mediocampista del FC Barcelona (Creanlo, el escribe)

@andresiniesta8

Foro Vinotino:
Para estar al tanto de la movida del fútbol nacional

@forovinotinto

SoccerDataVzla:
Empresa dedicada a recopilar estadisticas de Fútbol Venezolano

@SoccerDataVzla

Fernando Palomo:
Relator de fútbol de ESPN y conductor de Fuera de Juego
@
Palomo_ESPN

Francisco Blavia:
Periodista venezolano, con muy buenos post de fútbol

@FranciscoBlavia


Carlos M Ramirez:
Dupla de Blavia en el programa de radio "Deportes con todo", narrador de fútbol
@
Tomapapa

La liga en numeros: Datos interesantes del fútbol español
@laligaennumeros

Sportyou: Preiódico digital español, cuyos principales temas siempre son de fútbol
@sportyou

Juan Carlos Rutilo:
Director de lavinotinto.com, comentarista de fútbol de Meridiano TV y conductor de El Trabuco por La X (89.7 FM)
@juanrutilo

Erasmo Provenza:
Relator deportivo y ancla de noticias en Meridiano TV, además de ejercer labores de Jefe de Prensa del Caracas FC
@ErasmoProvenza

Michele Giannone: Conductor del programa radial "La Caimanera", narrador de fútbol en Sportplus
@micherun

Manuel De Oliveira: Coordinador de Fútbol del diario Líder. Fundador de la Asociación de Historia y Estadísticas del Fútbol Venezolano
@ManuDeOliveira

Don Balón:
Revista española de fútbol (ahora en twitter!)

@donbalon_com

El Buen Fútbol: Web especializada en fútbol
@ELBUENFUTBOL

Caracas FC:
Twitter oficial del Caracas FC

@Caracas_FC

Cecimar Kerch:
Periodista venezolana apasionada del periodismo deportivo y enamorada del Fútbol! Redactora de la revista de fútbol: Programa Oficial
@Cecimarkerch

Ah! me faltaba uno:

Miguelangel Zambrano:
Creador del blog GolAnulado!

@chamariapa


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martes, 5 de enero de 2010

Denilson, el crack que no fue


El atacante brasileño Denilson ficha para el Betis en una suma record para la historia del fútbol, algo más de 31 millones de euros, con una cláusula de rescisión bastante más elevada confirmaban los periódicos a finales de la década del 90, una noticia que sacudía el mundo del fútbol. Una noticia, que sacudía cada publicación, una noticia que sacudió el mercado.

El sacudón era tal, que dejaba atónita a la directiva del Barcelona, que todavía estaba asimilando la ruptura de un acuerdo verbal que existía con el Sao Paulo y que no se había cerrado por que ambas partes no acordaron quien debía de pagar los impuestos.

Fue así, que en menos de lo que canta un gallo, Denilson se vestía de Verdiblanco, y llegaba a uno de los clubes más importantes de la primera división de España, un sueño cumplido para cualquier jugador. Una nueva camiseta, en un grande de España, con cifras millonarias. ¿Qué más se puede pedir?

Figura en el club brasileño, campeón con el seleccionado verde amarelho, El Crack, era una de las esperanzas de Manuel Ruiz de Lopera para hacer que el Betis gane la Liga, o, al menos, esté en los primeros puestos y es por ello que trataba de encontrar en el juvenil, goles, desbordes, recortes y festejos al por mayor.

Iluso Manuel Ruiz de Lopera. Las playas de la costa, el carnaval más famoso del Mundo, parece que eran mucho para el talentoso atacante. Extrañaba la samba. Y la noche, esa noche que no tiene fin, esos bailes en los que no podía dejar de pensar fueron demasiado e hicieron que no pueda explotar esos arranques, como aquel ante el Rió Branco en el que dejó a cuanto rival se le pusiera enfrente y definió tranquilo, sólo, porque ya había pasado a todos por encima.

Y Se fue. Así como llegó se volvió. Bajos rendimientos, pocos goles y fue cedido al Flamengo. Y regresó. Así como llegó volvió. No disfrutó de los carnavales, no disfruto de la samba. Parecía que había perdido el talento, no tenía nada que lo había catapultado a ser el más caro de la historia del fútbol.

Sin velocidad, sin ganas, sin alegría. En su vuelta al conjunto bético, logró quizás su único triunfo deportivo. Poder darle un ascenso, pero lejos de ser una pieza clave e influyente, Gastón Casas lo eclipsó siendo el goleador del equipo y la máxima estrella. Además, gracias a un Ronaldo implacable, levantaba el penta campeonato en Corea-Japón 2002, pero él sentado cómodamente en el banquillo.

El tiempo le estaba cerrando los caminos, pese a que el entrenador de turno le seguía dando oportunidades en el Betis, el brasileño no brillaba, pese a que la titularidad era de él, él no lo aprovechaba y pese a que sus actuaciones eran cada vez más pobres, la riqueza de un pasado le daba el respaldo.

Pero como en todo, el pasado puede dar respaldo momentáneo pero no por siempre, y ese siempre se acabó cuando el atacante se lesionó una de sus rodillas, fue transferido al Girondis de Burdeos en Francia, y en un abrir y cerrar de ojos, y con otro fracaso a cuestas, se fue al fútbol árabe, luego al Estadounidense, su regreso a Brazil y con lo último que le quedaba, el curioso Xi Mang Hai Phong de Vietnam, lo contrató, pero solo su aventura vietnamita duro un par de encuentros

El caso de Denilson es autentico dentro de los cracks que no fueron, porque en su momento, parecía que se llevaría el mundo por delante, con su velocidad fue el más caro del Mundo, pero se lo tomó muy a pecho y lo fue aún más veloz para desaparecer y que el mundo del fútbol se haya olvidado de aquel rápido y picante atacante.

Vía: Goal.com

martes, 29 de diciembre de 2009

Tras la huella del Minervén de 1994

15 años han pasado desde que el Expreso Azul llegó a cuartos de final de la Copa Libertadores

Nadie apostaba ni un cabello por ellos y tras buenas actuaciones en casa lograron hacer de Cachamay un bastión fundamental. La sencilla fórmula de ganar en casa, con un juego alegre y vistoso, sin que nadie lo imaginara, funcionó. El Expreso Azul se colocó allí, en la élite del balompié suramericano. Minervén de El Callao logró en 1994 ser un gigante.

Primero bajo el mando de Nerio Hernández y luego de la mano del DT uruguayo Víctor Pignanelli, el equipo guayanés logró estar entre los ocho mejores del continente. “Era un equipo que le gustaba a la gente por el trato a la pelota. Era una mezcla de lo vistoso del fútbol colombiano con la garra charrúa”, recuerda Gilberto Angelucci, arquero por aquellos días.

Edson Tortolero fue su capitán. Desde su llegada en 1988, con sólo 16 años, logró hacerse de los colores para siempre. “Fue un grupo humilde que demostró”, resaltó. “Haber vestido esa camiseta me llena de bonitos sentimientos”.

En la delantera, Juan García era el encargado de hacer los goles y recuerda vívidamente la Copa de 1994. “Minervén participó en muchas Libertadores, pero esa fue la más memorable”. Minervén quedó tercero en el grupo cinco y clasificó a octavos de final, en los que enfrentó a Emelec de Ecuador. En la ida, en casa, ganó 2-0. En la vuelta cayó 3-1 y tuvo que definir el pase a cuartos en la tanda de los penales.

“Siempre tuve la responsabilidad de cobrar los penales”, comenta Tortolero. “El primero y el último siempre son los más difíciles –recuerda– y gracias a Dios se logró”. Angelucci fue fundamental en el 2-4.

Luego, los sureños se enfrentaron a Vélez Sarsfield, equipo que saldría campeón. “Estuvimos a punto de ganarles en Puerto Ordaz, pero lamentablemente llovió. Una pelota que iba para gol se paró en todo el medio del arco por un pozo que se hizo. Ellos eran superiores en experiencia, pero no como equipo”, rememora Stalin Rivas, el líder goleador.

En la vuelta, “Turu” Flores y el “Turco” Asad terminaron con el sueño de aquel momento de un equipo inolvidable. “Minervén fue donde más disfrutamos el fútbol”, sentenció Angelucci sobre el cuadro que llegó a tener 10 de sus jugadores en la selección nacional.

“Cuando hablas con cualquier jugador que tuvo la oportunidad de defender esa camiseta, sientes que hay un respeto, consideración y admiración por ese equipo, más allá de que hoy no existe”, evalúa Juan García y el “ Mago” Rivas le asiste como en antaño: “Minervén captó muchos fanáticos. Todo el mundo vio cómo nació, creció y después llegó a la élite del fútbol nacional”.

Una historia que se repite
Del equipo que fue fundado en 1985 no quedó nada en enero de 1999. El mal manejo gerencial de la entidad la llevó a su desaparición, como ha pasado con tantos equipos tradicionales del fútbol nacional. “Lamentablemente, la mala dirigencia no supo aprovechar el momento de éxito para hacer del equipo un club”, evaluó Stalin Rivas. En 2007 se intentó revivir al equipo, pero el experimento no cuajó. “Como ese Minervén del Callao no va a haber otro”, sentenció Juancho García.

Stalin Rivas, una estrella rodeada de estrellas
Stalin Rivas mostró sus mejores gambetas, toda su habilidad y olfato goleador a los fanáticos de Minervén que en 1994 pudieron celebrar junto a su ídolo un premio que habla de la calidad del guayanés. El “Mago” marcó siete tantos y se convirtió en el máximo goleador de la Copa Libertadores durante aquella edición, una época que sumó para catalogarlo como uno de los mejores futbolistas criollos de todos los tiempos.
Recién llegado de Bélgica, donde jugó con el Standard Lieja y el desaparecido Boom FC, Stalin Rivas sobresalía del resto, algo difícil dentro de un grupo conformado, entre otros, por Gilberto Angelucci en el arco, Edson Tortolero, Luis ‘Pájaro’ Vera, Juan García y David McIntosh. “Todos vivíamos un gran momento”, confirma Rivas.

“Siempre tiene que haber un referente –dice el volante para deslastrarse de protagonismo– pero en todas las líneas teníamos muy buenos jugadores”. Al insistirle sobre el buen juego que mostró en ese momento, Rivas logra hablar en lo individual. “Esa ha sido una de las etapas en las que jugué en más alto nivel. Me ayudó mucho el trabajo que venía haciendo en la liga belga. Cuando llegué estaba por encima de muchos en lo que respecta a las condiciones físicas y eso resaltaba”.

Gilberto Angelucci (Arquero)
“Recuerdo el partido contra Emelec que ganamos en penales. Luego le paré uno a Trotta de Vélez. De allí me llevaron para San Lorenzo”.

Edson Tortolero (Defensor)
“Minervén y la selección nacional tienen mis sentimientos. Minervén me lo dio todo, me dio el nombre que de a poco logré conseguir”.

Stalin Rivas (Mediapunta)
“Logramos un equilibrio como grupo, como personas, y empezamos a andar todos por un mismo camino. Después llegaron los triunfos”.

Juan García (Delantero)
“En el conjunto contábamos con muy buenos jugadores y formamos un gran grupo humano, que es lo que lleva a los equipos a ser grandes”.


Vía: Liderendeportes.com

sábado, 19 de diciembre de 2009

El Barcelona entra al cielo como un único habitante

Si el fútbol tiene espíritu -que lo tiene- nadie mejor que el Barcelona y Estudiantes de la Plata para ser parte fundadora. La cantera contra el esfuerzo, la estética contra la mística, el deseo contra el análisis, la cordura contra el sentimiento puro. Ambos conjuntos tienen algo de cada elemento que forma nuestra naturaleza.

Dos clubes históricos, dos formas de entender el juego y la vida, se enfrentaban en Abu Dabi por la gloria definitiva. Estudiantes tenía un solo enemigo para entrar al reino de los elegidos, pero el Barcelona no sólo se veía las caras contra un rival dispuesto a dar sangre, sudor y lágrimas, sino también contra el oponente más hambriento de fracasos ajenos: la Historia misma.

Los de Pep Guardiola llegaban a la gran final con la misma humildad de siempre pero con la ambición competitiva de ser el único equipo en lograr el milagro de seis títulos una misma temporada. Perdrito ya estaba dentro de la jaula dorada y esperaba ansioso a sus compañeros. Mirándole fíjamente a la cara, el León y la Brujita Verón, convencidos, como lo marca el ADN argentino, de la victoria final.

Imposible no emocionarse ante la apuesta previa de dos representantes fieles de sus propias convicciones. En este sentido, la honradez y el respeto por la historia de ambos conjuntos estaba asegurada. Dos escuelas, un mismo objetivo, dos postulados, una misma ambición. Todo eso recorría nuestra sangre cuando la pelota comenzó a rodar y todo comenzó a gestar la dinámica de lo impensado.

Alejandro Sabella cambió su dibujo, tal y como preveíamos, y salió a jugarle al Barça con tres centrales y dos carrileros, para reforzar el juego defensivo por banda y no generar espacios interiores por donde las segundas líneas culés pudiesen sorprender. Evidentemente, Estudiantes pensaba en la iniciativa rival mientras que los blaugranas entraron a jugar con el mismo dispositivo de siempre.

Eso sí, Pep incluyó a Keita en la medular para tener una apuesta más desde atrás en cuanto a la llegada por sorpresa y volvió a confiar en Henry por encima de Pedrito. Sus razones tendrá Guardiola pero se nos antoja algo injusto para el tinerfeño, analizando todo desde fuera. Pues bien, dicho esto, el Pincha no salió asustado a pesar de la iniciativa del Barça y un pase de Verón casi termina en gol de Enzo Pérez. Los argentinos estaban muy concentrados y peleando el partido con sus armas, las que tenían. Al Barça, como siempre, le costaba meterse en el partido.

El Barcelona respondió rápidamente gracias a un gran taconazo de Ibra para Xavi que, pecando de generoso, no remató la jugada y metió un pase atrás para un compañero que nunca llegó. El sueco estaba en el campo y era una muy lamentable noticia para los platenses. Aún así, el trámite era igualado desde el sufirmiento y ventajoso para los catalanes desde la posesión. El partido no tená un claro dominador y los argentinos parecían neutralizar el fútbol del campeón español. Sin embargo no llegaba a la portería de Valdés y a este ritmo íbamos a un empate cerrado, aún siendo pronto para afirmarlo.

El partido estaba en el terreno planteado por Estudiantes: espeso, sucio y con nada de ritmo. El árbitro mexicano Benito Archundia, además de comportarse como un chulo barato de barrio, no entendía qué equipo intentaba jugar e incluso llegó a sacar amarilla a Messi por tirarse ante una clara falta de Verón. Dicho esto y sin que sirva como excusa, Braña y Verón cortaban en el medio con la inestimable ayuda de unos centrales que achicaban a sus espaldas. Xavi no la olía, Messi ausente y Henry no aportaba nada.

El partido estaba para que una jugada de estrategia abriera el marcador mientras se escindía la primera parte y Archundia se tragaba un penalti de Albil a Xavi grande como una catedral, por penalti y por roja al portero. Un árbitro de segunda fila impartiendo justicia, eso es lo que entiende por democracia la FIFA en su particular guerra con la UEFA. Y para rematar la faena, Estudiantes clavó el 1-0 con un golazo de Mauro Boselli a centro de Benítez. Ahora, definitivamente, el choque estaba donde más quería el Pincha, digno rival, y Archundia, un árbitro penoso. Nos fuimos al descanso con un Estudiantes tácticamente impecable y un Barcelona confundido. Del mexicano, mejor no volver a hablar.

El descanso fue más largo para Guardiola, que aprovechó hasta el final para dar indicaciones. Pep, con un claro Plan B, mndó a Pedrito por un apagado Keita y Lionel Messi pasó a jugar como falso enganche, con Pedro, Ibra y Henry arriba y ocupando todo el ancho del campo. Era a todo o nada y no había tiempo que perder, visto lo bien y cómodo que estaba Estudiantes en el campo. Lo tuvo Ibra de entrada pero su remate se fue apenas cruzado. Los catalanes iban a por el empate y la gloria.

El Barcelona estaba muy bien y el 4-2-1-3 propuesto por Guardiola comenzaba a encerrar a Estudiantes, que no tenía el balón ni podía cortar el ritmo del Barça. Sólo faltaba que entrara en juego Messi para profundizar aún más. Henry e Ibra llevaban el peso del ataque y Xavi y Busquets jugaban con mayor continuidad. El Barça apretaba y, salvo contra demoledora de los argentinos, se respiraba el empate blaugrana.

El gol no caía pero el Barcelona llevaba todo el peso del partido con un Ibrahimovic saliendo del área y jugando como un segundo enganche. Pedrito lo tuvo pero no remató, Henry ganaba su duelo a Clemente Rodríguez y Estudiantes se refugiaba con todo y con un Verón que no podía más. Aunque los minutos pasaban, los blaugranas tenían el partido de cara porque ya habían entendido cómo hacer daño a los de Sabella, que no tenían otro plan que resistir.

Los argentinos no querían jugar, no tenían la pelota y sólo aspiraban a que el tiempo pasara. Faltas recurrentes, y nueve jugadores detrás de la pelota. Sabella movía el banco para que su equipo corriera hasta el final. Estaban muertos y un gol del Barça los hundiría. Matías Sánchez por Benítez fue la carta que se jugó el técnico argentino. Más madera para el fortín. Ibra se lo volvió a perder y cada minuto que pasaba daba la impresión de que no sería el día. Busquets dejó el lugar a Touré y Enzo Pérez a Maxi Núñez. La úlima moneda de Guardiola fue la de Jeffren por Henry. De aquí al final, a sufrir todo el mundo.

A tres del final, cuando sólo el lamento se asomaba en el horizonte, el de siempre, Pedrito, puso el justísimo 1-1 de cabeza, haciendo gala del oportunismo primero, del olfato de gol después y de una enorme clase para meter una vaselina salvadora por encima de Albil. El Barcelona encontraba su recompensa a un estilo y a una paciencia fuera de lo normal para todo lo que se estaba jugando. Rojo por Ré fue el últmo cambio de los argentinos, que no daban más.

La Prórroga:

Salvo milagro, la única oportunidad de Estudiantes de la Plata para ser campeón, era llegar a los penaltis. El Barça no cambiaba nada y los platenses seguían parados muy cerca de Albil porque el físico no les daba para más. Únicamente alguna escapada de Clemente en un contragolpe certero podía torcer lo que parecía irremediable. Aún así y dada sus posibilidades, lo del Pincha era dignísimo y esperar que jugaran alegres y al ataque era una quimera. Dadas las fichas en el tablero, el jaque estaba a un par de movimientos, con Messi o Ibra como verdugos del sueño argentino.

Los primeros quince minutos se fueron sin que cambiara el marcador aunquecon un clarísimo dominador, el Barcelona. Quedaba un cuarto de hora para no ir al terreno que más le convenía a Estudiantes. Los catalanes eran merecedores de más y hasta la última jugada habría una oportunidad de llevarse el título sin depender de la buena o mala fortuna de los porteros y los pateadores. Demasiado premio como para jugárselo desde los once metros. El Barça iba e iba.

Y llegó la justicia gracias a Lionel Messi, de pecho, sí, de pecho, para poner el 2-1 y llevarse el sexto título, para abrir las puertas del cielo y para coronarse como el mejor equipo de la historia. Lionel Messi, el Barcelona, el mundo, todo, absolutamente todo bajo un mismo escudo: el del FC Barcelona. ¡Campeón justo de todo lo que ha jugado, toma ya!

Vía: Goal.com